Lo ha dicho mejor Jael H G:
"No soy poetisa,
ni poeta
sólo tengo exabruptos
ocasionales
con muchos enters."
(en facebook, 121208)
Mis rodillas
martes, 8 de diciembre de 2015
jueves, 3 de diciembre de 2015
Dadme precipicios
Dadme precipicios
Quiero la conciencia previa a la caída
considerar freno
valorar desandar
hasta la próxima bifurcación pasada
elegir la incoherente coherencia
el deseo del nudo que tensa
el sabor del ansia de las bayas salvajes
el ácido violeta volviendo a la boca
y estirarlo
hasta que el calor deshaciendo las corbatas corredizas
animándolas
pajaritas mariposas
indique
que no hay vuelta atrás
nada que ver con el valor
sólo animal en su estampida
Dadme precipicios
Quiero la conciencia previa de la caída
ofreciéndose como la última puerta a la izquierda
crisálida capulla mariposa
otro seguir viva
el estómago recogido en el vértigo
cristales dulces clavándose en los músculos
ligero ángulo las piernas
aminorar el golpe del cercano contacto
Dadme precipicios
Quererse ingrávida un momento
conocido el precio
abrazar la hostia como el martirio
con causa
abrir los ojos hasta la ceguera
los propiorreceptores hasta ignorarse
sentirse caída previa ligereza falsa
Dadme precipicios
lunes, 30 de noviembre de 2015
jueves, 26 de noviembre de 2015
Ese rato
Ese rato
El rato que te aceptas indigente
hambre necesidad hueco agujero
ese rato
ya no hay nada que te asuste
y empiezas a dar miedo
ese rato
que te encerrarías a llorarte
reconociendo sólo tu cadáver
si eres capaz de recoger la sal
te vuelves brillante
ese rato
que te reconoces sólo piel
sólo boca
sólo sangre
deberían colgarte un cartel
“Peligro, nada que perder”
con la energía que no cabe en tu cuerpo
podrías dar luz a diez ciudades
podrías cegar veinte navidades
podrías quemar todas las bibliotecas
fundir todos los plomos.
(de miercopoetas ratas cafetineras, en facebook 1311226, estará en "No ardo... " esta primavera)
El rato que te aceptas indigente
hambre necesidad hueco agujero
ese rato
ya no hay nada que te asuste
y empiezas a dar miedo
ese rato
que te encerrarías a llorarte
reconociendo sólo tu cadáver
si eres capaz de recoger la sal
te vuelves brillante
ese rato
que te reconoces sólo piel
sólo boca
sólo sangre
deberían colgarte un cartel
“Peligro, nada que perder”
con la energía que no cabe en tu cuerpo
podrías dar luz a diez ciudades
podrías cegar veinte navidades
podrías quemar todas las bibliotecas
fundir todos los plomos.
(de miercopoetas ratas cafetineras, en facebook 1311226, estará en "No ardo... " esta primavera)
lunes, 23 de noviembre de 2015
Princesa, Palabras para mujer
Princesa
¡Y a pesar de todo,
poco listas que somos,
educación y costumbre que pesan,
todavía nos gusta
en algun lugar de dentro
cuando alguno al saludarnos
nos dice "princesa"!
131123
¡Y a pesar de todo,
poco listas que somos,
educación y costumbre que pesan,
todavía nos gusta
en algun lugar de dentro
cuando alguno al saludarnos
nos dice "princesa"!
131123
domingo, 22 de noviembre de 2015
De nuevo
DE NUEVO
Te enamoras de nuevo. Sientes que quieres de un modo diferente. Se te acelera el pulso cuando lo ves, cuando lo presientes, cuando lo recuerdas, cuando lo sueñas, cuando ni lo echas de menos. La piel se te vuelve viva, y hambrienta. Te descubres alerta, más carne y más deseo. Todo tiene olores y colores y sabores y sonidos de estreno. Y el tacto... hasta el papel adquiere uno más intenso, es mucho más suave y más rugoso.
Te enamoras de nuevo. Sientes que quieres de un modo diferente. Se te acelera el pulso cuando lo ves, cuando lo presientes, cuando lo recuerdas, cuando lo sueñas, cuando ni lo echas de menos. La piel se te vuelve viva, y hambrienta. Te descubres alerta, más carne y más deseo. Todo tiene olores y colores y sabores y sonidos de estreno. Y el tacto... hasta el papel adquiere uno más intenso, es mucho más suave y más rugoso.
Y a veces lo consigues. Eres correspondida. Todo parece diferente,
nunca has sido tan piel, nunca tan sueño, nunca has volado tan alto
tocando tanto el suelo.
Pasa el tiempo. Y un día amaneces con frío y cuando estiras el brazo no encuentras nada con que abrigarte. O lo que encuentras no abriga ya. Y poco a poco - no se suele tirar bruscamente- se agranda la distancia. Y te das cuenta de que hace tiempo que no te acaricia un folio ni te huele la sal en la cocina. Ya ni te mete mano la toalla. Y no hay más cera que la que arde. Y ésta no quema.
Después de algún tiempo lo que más echas de menos es a ti misma en vuelo- en celo-. Tu carne, tu deseo, tu conciencia,... Ya estás lista. De nuevo.
98
(Saliendo del baúl de los recuerdos)
Pasa el tiempo. Y un día amaneces con frío y cuando estiras el brazo no encuentras nada con que abrigarte. O lo que encuentras no abriga ya. Y poco a poco - no se suele tirar bruscamente- se agranda la distancia. Y te das cuenta de que hace tiempo que no te acaricia un folio ni te huele la sal en la cocina. Ya ni te mete mano la toalla. Y no hay más cera que la que arde. Y ésta no quema.
Después de algún tiempo lo que más echas de menos es a ti misma en vuelo- en celo-. Tu carne, tu deseo, tu conciencia,... Ya estás lista. De nuevo.
98
(Saliendo del baúl de los recuerdos)
sábado, 21 de noviembre de 2015
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